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“Yo soy el Divino [...]; Aquel que declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se han hecho.” (Isaías 46:9, 10)
LA INESTABILIDAD caracteriza nuestros días. Por eso, los analistas políticos, económicos y sociales estudian la historia y las tendencias modernas en un intento de saber qué pasará. Otras personas, desesperadas por conocer su propio futuro, recurren a la astrología o al espiritismo. Pero al final, los resultados son casi siempre decepcionantes. Entonces, ¿será imposible saber lo que le espera al mundo, a nuestra familia o siquiera a uno mismo? ¿Habrá alguien verdaderamente capaz de predecir el futuro?
En los versículos de Isaías citados arriba, el Dios todopoderoso, Jehová, aseguró que Él sí podía conocer el futuro. Por boca del profeta, Dios predijo que los antiguos israelitas serían liberados del cautiverio babilónico y que volverían a Jerusalén para reconstruir la ciudad y su templo. Pero ¿hasta qué punto fue específica esta predicción? Con casi doscientos años de antelación, Isaías dijo el nombre de la persona que conquistaría Babilonia: Ciro. También explicó que este desviaría el curso del río Éufrates, una de las principales defensas de la ciudad. Incluso reveló que las dos inmensas puertas de la ciudad se quedarían abiertas por descuido, lo cual facilitaría la victoria de Ciro (Isaías 44:24–45:7).
A diferencia de Dios, el ser humano es incapaz de predecir el futuro. “No te jactes del día siguiente
El profeta Isaías, que vivió más de setecientos años antes de que naciera Jesús, también predijo la venida del Mesías. No obstante, a partir del siglo XVIII, algunos críticos empezaron a poner en duda la autenticidad de su libro. Afirmaban que las profecías mesiánicas en realidad no eran profecías. Según ellos, habían sido escritas por otra persona después de que ocurrieran los hechos. Pero ¿es cierto eso? En 1947 se encontraron en una cueva cerca del mar Muerto varios manuscritos antiguos, entre ellos una copia del libro de Isaías. De acuerdo con los expertos, esa copia se había realizado más de cien años antes del nacimiento del predicho Mesías, o Cristo. Queda claro, por tanto, que la Biblia sí predice el futuro.
La verdad es que ni Isaías ni otros escritores bíblicos podrían haber previsto por sí mismos esos sucesos futuros. Más bien, “hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo” (2 Pedro 1:21). En los siguientes artículos analizaremos ciertos detalles sobre la vida de Jesús predichos por Isaías. Luego hablaremos de sucesos que el propio Jesús y sus discípulos predijeron para nuestros días y para el futuro.